La aerolínea Brussels Airlines ha comunicado que retomará sus operaciones a partir del día 15 de junio, una fecha en la que despegarán los primeros nueve vuelos de la compañía desde el aeropuerto de Bruselas.

La línea aérea asegura que “con el fin de hacer el viaje lo más seguro posible para los viajeros y el personal, la aerolínea ha tomado varias medidas de higiene al tiempo que permite viajar con toda comodidad”.

Primeramente, Brussels Airlines recuerda a los pasajeros que no acudan al aeropuerto cuando tengan síntomas de coronavirus e insiste en que conserva las opciones flexibles de reserva “por si los planes cambian en el último momento”. Además, el aeropuerto de la capital belga ha comunicado que realizará controles de temperatura a los viajeros.

Por otro lado, en los mostradores de facturación y venta del aeropuerto, se han instalado pantallas de plexiglás para proteger a trabajadores y clientes; los pagos deberán realizarse con tarjeta, y se insistirá a los pasajeros en que deben mantener la distancia social.

El aeropuerto ha establecido procedimientos de limpieza adicionales, desinfectantes para manos y recordatorios de higiene. Se recomienda a los pasajeros en vuelos europeos que facturen su equipaje de mano (de forma gratuita) para evitar hacer cola a bordo para encontrar espacio en los compartimentos superiores.

Mascarilla que cubre la boca y la nariz

Desde el momento en que ingresan al aeropuerto, todos los pasajeros a partir de los 6 años deben usar una mascarilla que cubra la nariz y la boca, la cual debe mantenerse durante todo el vuelo, ya que no se puede garantizar la distancia social a bordo.

El embarque y el desembarque se realizarán por fases para evitar colas y se solicita a los pasajeros que escaneen su propia tarjeta de embarque para evitar el contacto físico. La tripulación de cabina proporcionará gel hidroalcohólico.

El proceso de desinfección de la aeronave se ha reforzado y se utilizará un detergente más fuerte para asegurarse de que todas las superficies estén limpias y el riesgo de contaminación se reduzca al mínimo. La aerolínea cuenta, además, con filtros HEPA, que crean una corriente descendente de aire continuamente limpio, que elimina el 99.9% de las partículas en el aire.

Durante el vuelo, la aerolínea reducirá el contacto físico entre los pasajeros y la tripulación tanto como sea posible, por lo tanto, el servicio de comidas y bebidas en vuelos europeos no estará disponible y en vuelos intercontinentales, el servicio libre de impuestos estará disponible solo mediante el pago con tarjeta. Los menús, revistas y periódicos se han retirado de la aeronave.

El conjunto de medidas se basa en las recomendaciones de IATA y EASA, así como de las autoridades belgas.

«Confiamos en que con estos cambios en nuestros viajes, podamos ofrecer a nuestros clientes y al personal la confianza que necesitan para sentirse cómodos y seguros al viajar con Brussels Airlines. Además, mantenemos un contacto constante con las autoridades competentes para afinar aún más nuestra configuración si es necesario. Esperamos con ansias dar la bienvenida a nuestros huéspedes nuevamente a bordo de nuestros vuelos”, ha señalado el CEO de la compañía, Dieter Vranckx.

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