España adelantará al 21 de junio la reapertura de sus fronteras con los países del espacio Schengencon excepción de Portugal, que se retrasará hasta el 1 de julio a petición del país vecino, según ha anunciado este domingo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. A partir de esa fecha también se levantará la obligación de cuarentena de 14 días para los viajeros que lleguen a España.

Esta reapertura de fronteras, que desde el 1 de julio se extenderá a otros países fuera del tratado de Schengen, irá acompañada de un plan de impulso al turismo diseñado «junto con representantes del sector y de las comunidades autónomas» y que se presentará el próximo jueves.

Sánchez se lo ha comunicado este domingo a los presidentes de las comunidades autónomas en la reunión que han mantenido por videoconferencia, la decimocuarta desde la declaración del estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

El Gobierno rectifica por la evolución de la pandemia

De este modo, el Gobierno español rectifica su postura inicial, ya que en anteriores ocasiones había manifestado su intención de no abrir las fronteras europeas antes del primer día del mes de julio. El presidente del Gobierno ha justificado esta decisión en la evolución favorable de la pandemia, aunque ha avisado de que la apertura de fronteras «es un momento crítico para el cual nos hemos estado preparando». El adelanto se une al proyecto piloto que comenzará este lunes en Baleares, donde está previsto que lleguen unos 11.000 turistas alemanes.

La reapertura coincide con el final del estado de alarma, que decae el 21 de junio, fecha en la que habrá libre movilidad por todo el país y el avance de todos los territorios a la nueva normalidad.

Sánchez también les ha informado de que el 1 de julio se celebrará un acto en la frontera con Portugal al que asistirá junto al rey Felipe VI, el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, y al primer ministro luso, António Costa.

Reapertura escalonada con terceros países

En la rueda de prensa posterior a la videoconferencia, Pedro Sánchez ha señalado que después del 1 de julio las fronteras se abrirán «escalonadamente» con otros países ajenos a la Unión Europea, aunque con una serie de condicionantes: que su situación epidemiológica sea «análoga o mejor a la de la UE»; que los viajeros asuman condiciones sanitarias en «origen, trayecto y destino»; y que esos países «actúen con reciprocidad», es decir, que estén también dispuestos a permitir la entrada de viajeros procedentes de la UE.

En esta línea, ha asegurado que España está pendiente de que la Comisión Europea elabore un listado «conjunto» con las «restricciones a terceros países en su circulación hacia el continente europeo».

Sánchez ha indicado que la recuperación del turismo es «prioritaria» para el Gobierno, de ahí la puesta en marcha del plan que se presentará el jueves y que, ha dicho, permitirá mejorar la situación de los territorios en riesgo de despoblación y las condiciones del empleo en este sector, reduciendo la precariedad.

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