El Balneario de Panticosa, destino turístico situado en pleno corazón del Pirineo de Huesca, se prepara para la reapertura de sus instalaciones hoteleras y termales el próximo 23 de diciembre.

Después de que se decretara el cierre perimetral de la Comunidad Autónoma de Aragón, sumándose esta medida a las ya vigentes de confinamiento de las capitales de provincia Zaragoza, Huesca y Teruel, el Balneario de Panticosa comunicó el cierre de sus instalaciones el 27 de octubre. Desde entonces se ha estado trabajando con un único objetivo: la reapertura de las instalaciones lo antes posible, con plenas garantías de seguridad tanto para los trabajadores como para los huéspedes.

Aunque el Balneario de Panticosa solo condicionaba su reapertura al levantamiento de las restricciones de movilidad provinciales, ya que, paralelamente a los clientes esquiadores recibe todos los inviernos numerosas familias, parejas, etc. que disfrutan del fantástico enclave natural, las aguas termales, la gastronomía y el sinfín de actividades que se pueden practicar en las inmediaciones, la reciente noticia de la apertura de ARAMÓN Formigal representa una inyección de moral y confianza, para poder atraer un mayor número de aragoneses, al menos hasta el levantamiento de las restricciones de movilidad entre las
Comunidades Autónomas que, con las excepciones conocidas durante el período Navideño, parece que se van a prolongar, por lo menos, hasta pasadas las fiestas.

La experiencia acumulada durante los meses del verano y otoño, durante los que fuimos capaces de ofrecer una buena atención a nuestros huéspedes, e implementar todos los protocolos necesarios para minimizar los riesgos de contagio, nos hace pensar que seremos capaces de hacer una buena temporada de invierno. Somos razonablemente optimistas y pensamos que seremos capaces de operar con normalidad a partir del 23 de diciembre. Lógicamente, condicionados por la evolución de la situación sanitaria y las decisiones que las autoridades competentes vayan tomando en cada momento.”, ha asegurado Jesús María
González, director del Baleario de Panticosa.

A pesar de que la disponibilidad máxima del Balneario de Panticosa, en condiciones normales, asciende a las 250 habitaciones, la dirección del complejo mantendrá la limitación del aforo al 60%, con el objetivo de poder cumplir con los requisitos de distanciamiento social, especialmente en las zonas comunes. Para el funcionamiento del Palacio Termal Termas de Tiberio se utilizará el mismo criterio, estableciendo turnos de 70 personas aproximadamente, cuando el aforo máximo es de 120. Con estas medidas, el complejo pudo operar durante la temporada de verano con las mayores garantías de sanidad por las que recibió los sellos “Safe Tourism Certified” y “Hostelería Segura”, ambos garantía del cumplimiento de los más estrictos requisitos en las medidas de limpieza, salud e higiene frente al Covid-19.

A %d blogueros les gusta esto: